Los Houston Texans sorprendieron en el Acrisure Stadium al vencer 30-6 a los Pittsburgh Steelers, sellando la séptima eliminación consecutiva de los Acereros en su primer juego de postemporada.
El momento que silenció al estadio llegó cuando Aaron Rodgers fue capturado, provocó un balón suelto y Sheldon Rankins lo devolvió hasta la zona de anotación. A partir de ahí, el control del juego fue totalmente de Houston.
Aunque el duelo fue cerrado durante tres cuartos, la presión defensiva de los Texans terminó por derrumbar a Pittsburgh. Woody Marks anotó por tierra y Callen Bullock interceptó a Rodgers para sentenciar el partido.
Con la derrota, los Steelers rompieron una racha de 23 juegos sin perder en casa en partidos estelares de lunes por la noche.
Houston avanza a la Ronda Divisional, donde enfrentará a los New England Patriots en Foxborough.
