Morelia, Michoacán, 23 de mayo de 2025. – El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, reiteró su rechazo a la propuesta de imponer un gravamen del 3.5% a las remesas que envían los trabajadores migrantes indocumentados desde Estados Unidos, calificándola como una medida “ilegal y arbitraria” que violaría acuerdos binacionales.
Desde la capital michoacana, el mandatario aseguró que esta iniciativa, impulsada originalmente durante el gobierno de Donald Trump —con una propuesta inicial del 5%— ha generado una postura unánime de oposición por parte del estado y de la Conferencia Nacional de Gobernadoras y Gobernadores (Conago), en diálogo con legisladores hispanos y demócratas en EE.UU.
“Se trata de un tema de Estado. Afectaría a miles de familias mexicanas y significaría un doble impuesto, lo cual es inaceptable”, declaró Bedolla.
El gobernador explicó que Michoacán cuenta con aproximadamente 5 millones de migrantes en Estados Unidos, quienes envían cada año cerca de 5 mil millones de dólares, equivalentes a más de 100 mil millones de pesos, monto similar al presupuesto anual del estado.
Asimismo, señaló que, junto con la presidenta electa Claudia Sheinbaum Pardo, se continuará defendiendo a la comunidad migrante y exhortando a los gobiernos involucrados a detener cualquier iniciativa legislativa que busque gravar las remesas, una de las principales fuentes de ingreso para millones de hogares mexicanos.
